En el post del pasado 5 de julio contamos la proclamación de Carme Garcia como candidata de ICV-EUIA. En el del 23 de octubre explicamos que habíamos asistido también a la del candidato de CiU, Carles Rossinyol. Y lo haremos en el futuro en otros casos (con interés y ganas esperamos los de l’Entesa y ERC) siempre que podamos y seamos bien recibidos. Que nunca hay que ir a molestar.

A medida que se va acercando la fecha de las elecciones sentimos un creciente interés por conocer de qué manera se está preparando cada uno de los partidos para presentarse a las elecciones del próximo 22 de mayo.

Con ese mismo espíritu asistí el jueves al acto convocado por Esquerra Unida i Alternativa para presentar públicamente su proceso denominado “Gent com tú”.

Pero no puedo evitar explicar algo que me sucedió ayer. Una anécdota personal muy simple.

Llegué muy pronto al acto y, como no me parecía oportuno ser de los primeros en ocupar la silla, aproveché para tomar algo en la barra de un local próximo. Tenía sentado justo al lado un señor que miraba, como yo, hacia la calle. En ese momento por delante de la puerta pasaron unas personas que portaban dos o tres banderas rojas sin desplegar y se dirigían hacia el auditori de Unnim, donde iba a celebrarse el acto.

El señor, que ve que yo también les estoy observando, me mira y me pregunta (no sé si es que tengo pinta de que sé de esas cosas)

-Aquest quins són, els del PSOE?

Le respondo que creo que no, que son los de Esquerra Unida. Como me da la sensación de que el hombre se ha quedado algo descolocado, le digo que es que tienen un acto electoral allí delante. Y añado “no pateixi que per aquí ara no crec que hagi de venir el Bustos

El señor da muestras de que me ha entendido perfectamente. Murmura: “Bustos… ja. ¿Sap? A mí el Bustos aquest no m’agrada massa” Y con el dedo en el aire va haciendo que no, que no. “És que m’han explicat coses… ja li diré…”. Francamente, despierta mi curiosidad y le pregunto de inmediato qué es lo que le han contado. He de reconocer que, al final, de tanto estar con los compañeros del Col.lectiu acabas con las orejas levantadas como los perros todo el día.

La respuesta del hombre, sin embargo, no es nada de lo que podía esperar. Simplemente me dice (y bajito) “M’han dit que és molt, molt autoritari; que no és el que sembla…

Supongo que el señor no pudo imaginarse que su vecino de taburete le iba a soltar la retahíla de cosas que le conté en pocos minutos. El pobre es hoy todo un experto en los pactos ocultos PSC-PP en Sabadell, los modos y maneras de la gestión municipal y un buen número de las cosas que han ido sucediendo estos dos últimos años. Entiéndanlo; después de tanto tiempo al final cuando uno escucha el nombre del alcalde acaba como el perro de Pavlov cuando oía el sonido de la campana y ya no puedes parar.

Me despedí diciéndole “escolti, cal anar a votar a aquests (y le señalé el auditorio), o als de CiU, l’Entesa, ERC o als que vulgui, però l’hem de fer fora”. “I tant, i tant” me responde el hombre.

La anécdota es muy simple, ya lo sé, pero me pareció un ejemplo de cómo caen los gobiernos de verdad. Alguien le había dicho que tras la máscara del alcalde se escondía un ser autoritario. Él me lo dijo a mí y se lo corroboré y hoy estoy diciéndoselo a las personas que están leyendo esto, que probablemente lo comentarán (algunas, las que no están tapándose la cara con las manos justo en este instante) a su familia o amigos… y no hay campaña más sincera y efectiva que esa.

El asunto es que salí del bar para entrar en el auditorio de Unnim que ya estaba lleno hasta la bandera. Y de eso había mucho allí: banderas rojas y entusiasmo.

Realmente Esquerra Unida y Alternativa echó el resto en ese acto. Todas las sillas ocupadas y los rezagados de pie en los pasillos. La imagen que cualquier formación quisiera en una cita parecida.

La primera intervención, tras la presentación de dos jóvenes del partido, es la del regidor Juan Mena. Habla de un proceso llevado a cabo por el partido encuestando primero a su militancia, posteriormente a diversas entidades y finalmente a una muestra de población en general. El objetivo nos cuentan que ha sido el de obtener un perfil sobre qué requisitos esperan los ciudadanos de un cargo público. Lo definen como “procés dels valors”. También han trabajado las prioridades de la ciudadanía y el resultado ha sido una lista en la que figura sanidad, educación, ocupación, servicios sociales y el acceso a las nuevas tecnologías.

A partir de esos datos han configurado la propuesta que EUIA incorporará a la lista que resultará una vez se unan los candidatos de su otra mitad, ICV, que está presente en el acto y participa activamente contando (lo hace su vicepresidente Sergi Calvo en una extensa y detallada intervención) todos los pasos que los ecosocialistas están dando en su proceso.

Finalmente conocemos a través de un video a todas y cada una de las personas que participarán en la candidatura a propuesta de EUiA y se desvela la sorpresa de la noche que había sido guardada celosamente hasta este momento. En la relación alternan nombres de la organización con un buen número de independientes que representan todo un ejemplo del nivel de la propuesta y de que se han tomado muy en serio las conclusiones de su proceso. Suben entonces al escenario junto a Marisol Martínez, Juan Mena o Laura Trives, entre otros, el abogado Pedro de Jesús (probablemente uno de los profesionales más conocidos, especialmente por los miles de afiliados a CCOO en la comarca) y el doctor Girvent.

En el caso de este último, en cuanto le veo en el video me acuerdo de una noticia sobre un suceso ocurrido a principios de los años ochenta y que a mí (muy joven entonces) me impactó mucho. Un chaval de la ciudad que estaba realizando unos trabajos en su taller sufre un accidente laboral y se secciona las dos manos. Girvent y su hermano (también cirujano) llevaron a cabo la complicada operación de microcirugía que fue notícia en todos los medios. Seguro que muchas personas de mi edad recordarán aquél hecho perfectamente.

Volviendo a los políticos, sí hay un reproche que formularles a casi todos ellos. Que aprendan de una vez que en los discursos siempre “Menos es más“. Y ese problema lo tienen todos, en la derecha, la izquierda, el centro y el bajo derecha. Da lo mismo. La mentira más repetida por cualquier político es “buenas noches. Seré breve porque…” y ahí comienza un largo conjunto de rodeos hasta llegar al mensaje.

Por otra parte, hoy leo en la prensa algunas declaraciones hechas por el coordinador general de EUIA, el diputado Jordi Miralles (presente en el acto, así como el senador de la formación Joan Josep Nuet) dejando clara cuál es la salud de la coalición ICV-EUIA tanto a nivel local como en Catalunya: “Res d’anar separats. Hi ha qui vol enredar a una coalició que pot ser determinant no només a la ciutat, sinó arreu de Catalunya“. Por su parte el senador Nuet demostró que hay políticos que sí saben ser concisos y se limitó a lo que tocaba: mandó un mensaje de apoyo y entusiasmo a los militantes y simpatizantes presentes.

Marisol Martínez, Coordinadora comarcal de EUiA, carga en su intervención contra la mediocridad del gobierno. En concreto dice: “Sabadell no puede permitirse políticos mediocres que hagan del populismo y de la foto en los medios el eje de su gestión“.

Resaltó que el equipo de EUiA no estaba solo en la tarima sino que lo componían también muchas personas que están en la ciudad trabajando esforzadamente dentro de los sindicatos, entidades, asociaciones y demás. Que la suya era una organización que siempre había formado parte de la construcción de Sabadell, que había integrado buena parte de las personas que planificaron la ciudad actual y que la ha seguido construyendo desde la oposición. Aseguró que la ciudad se edifica desde las instituciones pero también desde las entidades y que no habría cambio en Sabadell que no llegara también a partir de la implicación de los que estaban sentados en la sala.

Sin duda merece destacarse la intervención de Carme García en el acto, que sirvió para subrayar el esfuerzo conjunto que está realizando la coalición para crear una candidatura potente. García destacó que el futuro estará marcado por la labor de conjunto de todo el equipo, el que se presentó ayer y el que se desprenderá del proceso que esa formación está realizando actualmente.

No es ICV-EUIA la única que ha realizado un trabajo en el territorio para analizar las prioridades y problemas a estudiar (l’Entesa y CiU han hecho también otros) pero sí es la primera en dar un paso al frente y dar a conocer públicamente el conjunto de su candidatura. Cabe recordar que el PSC oficialmente no tiene ni siquiera designado el candidato y está mucho más verde aún el conjunto de nombres que incluirá su papeleta. Que es justo lo que Manolo tiene ahora, una papeleta para decidir a quién coloca por encima del puesto 10 de esa candidatura y si es cierto que le toca “recolocar” algún cargo del partido que se haya quedado sin silla.

Hasta hoy el resto (salvo el PP que sigue los pasos de su socio de gobierno) nos ha presentado a su candidata/o y en las próximas semanas anunciarán el conjunto del equipo. Sobre eso sólo conocemos declaraciones como la reciente de Rossinyol afirmando que pensaba contar con las cuatro personas con quienes ha compartido estos últimos años el trabajo municipal (de los que, afirmó, habían hecho un trabajo excelente) pero todavía con muchos interrogantes que despejar.

Sin duda no puede entenderse sino como una muestra de seguridad y ganas el paso dado por la coalición roja y verde poniendo sobre la mesa desde este momento todos los nombres y empezando a trabajar por el cambio.

Nadie puede saber hoy quién ganará las elecciones el 22 de mayo. Nadie. Pero hay algo que todo el mundo entiende: en nuestra ciudad se han acabado las mayorías absolutas por más que el PSC dijera la semana pasada que ese sería el resultado y que ellos la obtendrían. Su problema de confusión de deseos y realidad ya viene de antiguo.

El futuro en la ciudad sólo puede establecerse a partir del diálogo y del pacto. El objetivo final está por encima de las siglas y de los intereses partidistas. Sólo cabe en el cambio quien esté dispuesto a negociar (y eso significa siempre renunciar a alguna cosa) y a poner el mayor entusiasmo y colaboración.

Por nuestra parte, ahora más que nunca, pedimos solamente eso: capacidad de entendimiento y que no haya ni críticas inútiles ni desgastes absurdos entre los partidos que hoy forman la oposición. El adversario en las urnas está justo delante y tiene que terminar. Por el bien de la ciudad e, incluso, por el bien de un buen número de los socialistas auténticos de Sabadell que hoy no sienten la más mínima identificación con esas siglas.