Después de tantos meses de reunirnos a salto de mata (hoy en casa de uno y mañana en la de otro), habíamos pensado que lo mejor era buscar un espacio fijo para encontrarnos tranquilamente. Que esto del Sabadell ha de canviar cada día nos lleva más trabajo y hacía falta un sitio para ir guardando las cosas y todo eso.

Nos pusimos a buscar y alguien sugirió que, ya puestos, nos instaláramos en un sitio emblemático: la Torre Millenium. Que con lo de la crisis la cosa ya no es lo que era y se encontraban despachos aceptables.

Pocos recuerdan que ese enorme edificio fue la primera gran obra del Faraón. En 1999 Bustos presidió el acto de colocación de la primera piedra de un proyecto firmado por la pujante (entonces) sociedad de la familia Sanahuja. El pasado mes de junio Sacresa se convirtió en la tercera mayor quiebra inmobiliaria de España. En la presentación se dijo que el enorme edificio, de más de 90 metros de alto, evocaba los rascacielos de Chicago. Qué visionaria la comparación.


El lugar lo juzgamos muy adecuado; en los momentos de ocio podríamos ir a dar de comer a los patos del estanque que eso siempre relaja mucho. No nos pareció, pues, un mal espacio para ubicarnos. Pero las cosas comenzaron mal desde el primer momento.

El día que me acerco a visitarla me encuentro en los ascensores con un señor alto de pelo blanco clavadito al portavoz popular, Soriano. Me dicen que ese señor tiene despacho en la torre. Pues ya sólo nos faltaba eso, cruzarnos cada cinco minutos en el ascensor. ¿De qué íbamos a hablar? ¿De si llueve o hace frío? ¿De si se hacen muchas obras o pocas en la ciudad? De, como decía Perales, ¿“a qué dedica el tiempo libre”? Buffff, no, no, definitivamente comenzamos mal.

A muy poca distancia de su despacho en la torre se encuentra el bufete de abogados de quien fue exconcejal de CiU y miembro del gobierno de Bustos, (hoy ya desaparecido) Xavier Gonzalez. Si es que el mundo es muy pequeño y Sabadell no deja de ser un pañuelo que no se lava con detergente, como decía Albert Pla.

A pocos metros tengo un nuevo impacto. Me encuentro con un viejo conocido que trabaja actualmente en el edificio y me explica que ha habido muchos movimientos en los despachos, que la crisis es muy dura y que el ladrillo se llevó por delante a muchos empresarios que trabajaban en la torre. Me habla de PCI OBRA CIVIL S.A. una constructora que estuvo hasta hace poco en el edificio y que acabó cerrando. Me suena el nombre y recuerdo más tarde la vinculación de esa empresa con el ex concejal Andreu Gil y que un juzgado de Mataró les condenó por un asunto relacionado con el tema de la construcción.

Quien sí tiene actividad, y al parecer mucha, es otro habitante de esa comunidad.

Publicábamos el otro día una foto en este blog del jurado que dejó desierto el concurso de ideas para el Passeig. Entre los socialistas Juan Carlos Sánchez, Paco Bustos, Joan Marcet y el cargo de confianza de los socialistas Somoza, emergía quien nos decían que había sido invitado en su calidad de miembro de la junta del Col.legi d’Enginyers, Enrique Blasco, más conocido como Kike por sus amigos.

Cualquiera que tenga un poco de memoria se habrá sorprendido de la estampa. Blasco era hasta hace unos años miembro de las Nuevas Generaciones del Partido Popular y hoy es responsable de una de las empresas que más trabaja para el ayuntamiento socialista en grandes y pequeños proyectos.

Hay muchos ejemplos de ello: IDP ingeniería y Arquitectura ha sido responsable de una de las principales obras de los últimos años, la Fira Sabadell, un trabajo que superó los 10 millones de euros. También lleva su firma el Parque Empresarial Blume, una obra que representó una inversión de 7,5 millones.

Muchas otras más llevadas a cabo en Sabadell han sido responsabilidad suya, entre ellas la urbanización de Torre-Romeu. Por no hablar de otros trabajos ejecutados en la comarca, en diversas poblaciones próximas como Polinyà o Castellar del Vallès.

Hay que ver lo que trabaja esta empresa. Tiene mucho mérito que en un momento en el que tantas y tantas lo están pasando tan mal, tengamos en la ciudad una sociedad que consigue cerrar proyectos tan importantes. No hay que olvidar la juventud del señor Blasco y lo complicado que es abrirse camino en ese sector y seguro que habrán tenido que moverse mucho para conseguir tantos contratos importantes. Y ¡qué cantidad de obra pública! Una maravilla. Los prodigios de estar en la torre adecuada, quizás.

Tampoco puede evitar uno pensar en la diferencia entre un popular y otro. Mientras el ex-regidor del PP Andreu Gil nos cuentan que acabó teniendo muy mala suerte con sus empresas, arruinado y luchando hoy por salir de un pozo profundo, vemos que en cambio otro pepero tenía una suerte bien distinta en lo que refiere a conseguir grandes trabajos públicos. Será la suerte, ¿no? Es curioso que un partido sin casi militancia en nuestra ciudad como es el PP tenga, en cambio, tanta relevancia en determinados asuntos.

Intenté buscar en la web de l’Ajuntament de Sabadell la famosa relación de los principales proveedores y adjudicatarios que se aprobó en Pleno. Lo de la transparencia, vamos. Pero no hubo manera de encontrar el dato. Empiezo a creer que eso de ser transparente obedece más a que los datos se transparentan que a una intención real de no ocultar nada al ciudadano.

En resumen, que la Torre Millenium reúne en muy pocos metros de distancia entre ellos y concentrados en unas plantas concretas toda una serie de despachos que tienen una estrecha y afectuosa relación con Manuel Bustos y los suyos. Alguna gestoría, constructoras, concejales, exconcejales, abogados… todos con trabajos o amistad muy próxima al gobierno.

Es fácil deducir que no pintamos nada ahí. Casi mejor seguiremos buscando. Nos dicen que tampoco nos fijemos demasiado en la calle Advocat Cirera pero no nos han dicho por qué; ya lo preguntaremos.

Finalmente hemos decidido seguir como estábamos, con el trabajo a cuestas. Al menos sabemos dónde nos metemos y, hoy por hoy, es de agradecer.

A propósito, me cuentan que l’Entesa per Sabadell dará una rueda de prensa interesante hoy. La seguiremos con atención.