Montse Costa, quien pasa por ser la persona más influyente del Ayuntamiento, simultaneaba su trabajo junto al alcalde con la gestión de una empresa del sector de la construcción en la que está involucrada también la familia del ex-concejal del PP en Sabadell Andreu Gil, hoy buscado por varios juzgados mercantiles.

El PSC ha montado un pequeño revuelo estos últimos días en relación a la declaración de bienes de los concejales de la oposición.

Como muchos recordarán, el pleno de junio aprobó una moción de l’Entesa que exigía que se hicieran públicos una serie de datos que resultan fundamentales para el control de la gestión municipal. Entre ellos, algunos tan básicos como la relación anual de los 20 principales proveedores, contratistas y adjudicatarios de servicios municipales con las cuantías correspondientes de cada operación. La moción pedía que se hiciera público el importe de las dietas que reciben los miembros del consistorio y sus cargos de confianza, los sueldos de estos últimos así como el de los establecidos para los cargos electos y las aportaciones a los grupos municipales.

De toda esta información, el PSC local sólo pareció interesado en el aspecto que pedía que se hicieran públicas las declaraciones de bienes de los cargos electos. Por precipitación (y puede que quizás algo de mala fe) hace unos días hicieron pública una nota acusando a diversos grupos de la oposición de negarse a facilitar esos datos personales. Al final resultó que todo era un malentendido del que se acabó responsabilizando al Secretario municipal. Los datos hacía tiempo que estaban presentados.

La Directora de Presidència, Montse Costa, resolvió el asunto facilitando a los regidores y a los medios de comunicación el listado de correos que demostraban la secuencia de los hechos. Los socialistas se la envainaron y aquí paz y después gloria.

El asunto es que hoy tenemos acceso a los datos que ya teníamos y sabemos ahora también lo que declaran los concejales del ayuntamiento que están en la oposición y que, por tanto, no perciben ni un céntimo de sueldo por esa labor. Todos y cada uno de ellos tienen el patrimonio que tienen gracias a su trabajo en otros lugares. Finalmente acabamos fiscalizando lo que unas señoras y señores han comprado con lo percibido por su trabajo personal. Y sin embargo quedamos sin saber datos que pudiésemos considerar más interesantes.

Ya que acabo de citar a la Directora de Presidència, podríamos ponerla a ella como ejemplo escogido al azar.

Antes de ocupar este cargo, Costa era ya la máxima responsable del área de comunicación del Ayuntamiento pero, sobre todo, la persona de mayor confianza del alcalde Manuel Bustos. Su relación acabó siendo tan intensa que saltó del ámbito profesional al personal y a finales del año pasado ambos se convirtieron en padres de un niño que es el tercero del alcalde, aunque el primero con su actual pareja y colaboradora.

El trabajo que desarrollaba Costa en el ayuntamiento responde claramente a su perfil dado que su formación es la de periodista. Sin embargo ahora sabemos que se trata de una mujer polifacética.

Al tiempo que se ocupaba de sus responsabilidades municipales en la comunicación y de acompañar al alcalde a todas partes, Montse Costa era desde 2005 Administradora única de la sociedad MONAGRIMERCH S.L. domiciliada en Castellar del Vallès.

Esta empresa tenía como objeto la fabricación, importación, representación y comercialización de estructuras metálicas, armazones para edificios, hangares prefabricados, elementos de puentes, pasarelas, pilares, etc… Es decir, de ofrecer servicios a cualquier constructora de las muchas que trabajaban frenéticamente en esos años de enorme actividad en el negocio del ladrillo. Pudiera parecer extraño que una periodista a quien se considera la persona mejor conectada e informada del ayuntamiento estuviera ocupada en la administración de una empresa cuyo objeto es ofrecer estos servicios a las constructoras, pero es lo que tiene ser polifacético.

Durante su gestión se tomó la decisión de trasladar la empresa desde su domicilio inicial en la calle Rosselló de Barcelona, donde había sido constituida, a Castellar del Vallès, lugar en el que se domicilió definitivamente.

Montse Costa simultaneó su actividad privada con su cargo en otra empresa pública. Según consta en el Registro Mercantil, Costa sigue siendo hoy Gerente de Comunicacions Audiovisuals de Sabadell, la empresa pública que gestiona Ràdio Sabadell. En la actualidad no aparece en el Registro que haya cesado en sus funciones, pese a que en enero del 2009 se nombró a Josep Abellán también para ese mismo puesto y es a quien se consideraba en el cargo actualmente.

Costa mantuvo su nombramiento como Administradora única en MONAGRIMERCH S.L. hasta poco después de las últimas elecciones municipales, en concreto hasta el 6 de julio del año 2.007. Fue relevada del puesto y un par de semanas más tarde la Junta de govern de l’Ajuntament decidió nombrarla Directora de l’Àrea de Presidència del Ayuntamiento de Sabadell, lo que ocurrió el 24 de julio. Los cambios sucedidos en su empresa no aparecieron publicados en el BORME hasta el 26 de Julio, cuando Costa ya ocupaba su nuevo cargo público.

Fue un verano muy intenso ese en el entorno del alcalde Manuel Bustos.

Muy poco después decidió apartar a su tío constructor de la empresa municipal de vivienda VIMUSA. Tomó esa decisión, según dijo a la prensa, para evitar “malas interpretaciones”. Esas interpretaciones a las que se refería eran las que leímos unos días antes en el diario EL PAÍS. Ese medio informó el 10 de agosto que Bustos había adjudicado obras de distintos organismos que preside a socios de su tío, el constructor Melquíades Garrido.

El cargo que hasta ese momento ocupaba Montse Costa en MONAGRIMERCH S.L. pasó a otras manos. En concreto a las de Concepción Gil, hermana del que había sido concejal del Partido Popular Andreu Gil. Está claro que la sintonía que existe hoy entre el PP y el PSC no es algo reciente sino que ya había sido sembrada años atrás.

A muchos les sonará el nombre de este concejal aunque hace tiempo que ya no tiene responsabilidad alguna en el Ajuntament. Andreu Gil fue también (hasta su renuncia) Vicepresidente de la Fundació Barnola-Vallribera en la que coincidía con otros socialistas involucrados en ella como Joan Manau, María Ramoneda y Paco Fernández. La fundación posee un notable patrimonio inmobiliario por cuya gestión el gobierno ha sido preguntado reiteradamente y del que ha dado hasta hoy pocas explicaciones. Todas ellas conseguidas tras una enorme presión en el Pleno, a pesar de que los regidores que están en la gestión de esa organización lo hacen en representación no del gobierno sino del Ayuntamiento en su conjunto.

Así de sorprendente es Sabadell con este gobierno. Cuando menos te lo esperas compruebas que las relaciones entre unos y otros son más que chocantes, aunque los nombres que aparecen en todas partes sean siempre los mismos.

Falta saber si es una práctica extendida que personas con alta responsabilidad municipal tengan intereses en empresas de ese u otro sector. Detrás de los anuncios de “transparencia” siempre hay mucha información que tiene que estar sobre la mesa para que todos tengamos la convicción de que se gestiona lo público sin ventajas de ningún tipo. Información que nadie ha de tener problemas, seguro, en facilitar.