Recordaba recientemente Elvira Lindo en su columna de EL PAÍS (el diario favorito de Manuel Bustos, como todo el mundo sabe) un suceso que define lo que ha sido práctica habitual entre muchos alcaldes de España.
El Ayuntamiento de Madrid utilizó el presupuesto del popular Plan E de Zapatero para obras fundamentales como coger la estatua de Colón y desplazarla 50 metros más allá en la misma plaza. Esa decisión acabó en las páginas del Financial Times puesta como ilustración de un artículo sobre el gasto desmedido de Ayuntamientos y Comunidades.
En nuestra ciudad podemos encontrar múltiples ejemplos. Aceras que se acaban de reformar y se vuelven a levantar sólo unas semanas más tarde. O los muchísimos semáforos que se compraron y repartieron por toda la ciudad y que, una vez colocados, funcionan unos días y luego se cierran. No nos quejaremos del buen número de esos artefactos que se clavaron en la fallida reforma de la Gran Vía y que están siempre apagados. Pero sí nos quejamos de que se hubiera decidido su compra gastándose un millón de euros de los FEIL para comprar un buen número de unidades de uso más que cuestionable.
Nuestro alcalde, Manuel Bustos, cuando suele ponerse la chaqueta de President de la Federació de Municipis, tiene un discurso único que repite hasta la saciedad: que se revise la financiación de los ayuntamientos. No pocos le han dicho muchas veces que el asunto no está en una mejora de la dotación presupuestaria de las corporaciones municipales sino en un plan real para evitar que más dinero sirva para pagar majaderías, caprichos, despilfarros varios y conseguir algunos afectos.
Los Ayuntamientos resultan hoy el nivel de Administración que puede moverse con mayor tranquilidad sin temor a que muchas de sus actuaciones trasciendan. A menor escala de gestión, mayor olvido de los medios de comunicación y, por tanto, mayor impunidad.
En España ha habido (y hay) grandes alcaldes. Sin ir más lejos este blog recogió el miércoles que Joaquím Nadal, que fue tantos años un gran gestor de Girona, escogió recientemente la figura de otro alcalde para hablar de honradez y honestidad: Antoni Farrés. No entiendo por qué no puso a Manuel Bustos de ejemplo, teniéndolo tan cerca como lo tiene. Habló de Farrés refiriéndose al hecho aquél de cuando unos empresarios le pusieron un maletín con dinero sobre la mesa y este, de inmediato, lo llevó al juzgado y cortó con su denuncia cualquier intento de raíz.
Han pasado ya unos cuantos años de aquello pero no consta que esa actitud haya creado escuela entre los dirigentes municipales. Más bien la contraria. Tampoco Bustos ha contado nunca si alguna vez alguien ha aprovechado la cercanía con alguna persona de su entorno más inmediato para intentar conseguir algún favor. No consta.
Pero es que Manolo es muy suyo y no quiere dar demasiadas explicaciones de casi nada. Hace un tiempo le preguntaron en una entrevista radiofónica si conocía al lamentablemente famoso “Luigi”, uno de los principales relacionados con el caso Pretoria. Bustos dijo que nunca había oído hablar de él; que cuando escuchó su nombre por primera vez tuvo que preguntar que quién era ese. Es una muestra de despreocupación o ignorancia, dado que ese señor fue diputado en el Parlament por el PSC justo la legislatura anterior a la que Bustos entró en esa cámara. Uno diría que cuando alguien comienza esa labor, ni que fuese por curiosidad, pregunta por quienes hubo antes en esas mismas sillas y qué labor realizaron. Pues Manolo no. Que si preguntas mucho te llaman cotilla y eso sí que no, suponemos que pensó.
O de lo contrario, habria que concluir que no siempre es demasiado sincero en sus declaraciones y que algo sí que sabía, como muchos otros de su partido. Tener conocimiento de alguien no significa, ni por asomo, tener vinculación ninguna necesariamente con él. Pero nuestro alcalde lo resolvió por lo alto; no, nunca, jamás y de ninguna manera.
Manolo dice que los ayuntamientos tienen que mejorar su financiación y nosotros creemos que hay mucho más que decidir sobre ese nivel de la Administración. Y que habría que replantear algunas de las prerrogativas que se les reserva a las corporaciones municipales. Quizás así se evitaría que personajes o personajillos se convirtieran en alcaldes que cometen alcaldadas que les convierten en alcalduchos. Quisieramos poner tres ejemplos.
Este video nos demuestra la diferencia entre ser próximo y ser una persona próxima a la oligofrenia.
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, coge una bolsa de petardos y pierde los papeles. Se le olvida que su figura es institucional y no está ahí para hacer el ridículo sino para representar siempre, en todo momento, a tod@s l@s valencian@s.
Y qué decir tiene este individuo sacado de la caverna, el alcalde de Morón, proclamando a una virgen de la que es devota una parte de la población, alcaldesa de la localidad.
O las formas del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, que en los ratos en que no se ocupa de los papeles del archivo de la Guerra Civil (que debe de conocer de corrido) despacha así a sus vecinos y a la prensa
Hay mucho que revisar para que los alcaldes y los gobiernos municipales en general tengan que responder, obligatoriamente, a todas y cada unas de las lógicas peticiones de los grupos municipales.
En Sabadell hemos vivido igualmente algunos episodios esperpénticos, como el del cambio de voto del PP en un pleno, con el apoyo del alcalde y que recogió toda la prensa.
Y no hay que olvidar que hay mucha información que se ha pedido al gobierno y que jamás se ha facilitado con detalle. Es lo que entienden muchos alcaldes que es su derecho, reservarse información sobre determinadas cuentas para su uso personal.
Mucho es lo que tienen que cambiar las cosas para evitar que en muchos municipios los ciudadanos acaben castigando sus formas. En las últimas elecciones, un candidato vestido de Elvis logró entrar en el Ayuntamiento de Reus. Muchos dijeron no entender la decisión de los ciudadanos. Sin embargo, el hartazgo es la respuesta. En ese caso se trató de un cachondo con ganas de notoriedad. Pero ¿y cuando es un personaje con perversas intenciones o discursos populistas y peligrosos? Hay que hacer mucho trabajo aún para cambiar muchas cosas. Pero pocos partidos son los que están por esa labor.
5 comentaris
Sindicació de comentaris per a aquest article
25 juny 2010 a 1:45
Miro-miro
El regidor reusenc (Ariel Santamaria) ja ha anunciat la seva intenció d’anar també al Parlament. Tal i com està d’emprenyada i decebuda molta gent amb la classe política i sobretot amb les seves formes i maneres d’actuar, no m’estranyaria veure’l entre parlamentaris.
Si un grup semblant surgís aquí, de seguida tots pensariem que es una maniobra de distracció de l’alcalde. I mentrestant, no ens deixem enganyar amb els seus jocs de mans i no perdem de vista a on aniran a parar exactament els 20 milions d’euros del crèdit. Que de “trilers” l’ajuntament n’és plé.
25 juny 2010 a 8:18
teresasa
no crec que arribem mai a saber on aniran aquest diners (20 m €) si no fos a la caixa dels deutes. crec que els ajuntaments si tots portessin una administració austera segur que no tindrien de demanar tants diners va tant bé aixo de tirar de talonari. l’ajuntament de sabadell no ha fet altra cosa.li han post totes les gallines fins i tot el pollastre. que bons que són….
25 juny 2010 a 13:38
AR2
Tot plegat, hauriem de tenir uns mecanismes i uns sistemes clars, nets i obligatoris de control permanent per part dels ciutadants de la despesa que fa l’Ajuntament, en tot. I aquest mecanismes i sistemes obligatoris, han d’anar indiscutiblement lligats a la “filosofía” central que significa gestionar i administrar,(l’Aministració Pública), tot alló que es de tots i totes. Mente no ens impliquem en vigilar lo nostre, ho disfressaran tot com els vulguin.
Aquest control:
ÉS POSSIBLE ACONSEGUIR-HO, ÉS EXISGIBLE DEMANAR-LO.
25 juny 2010 a 14:01
l'home del sac
El més preocupant de tot és que estan hipotecant el futur i que el futur és incert. Veig que als polítics actuals, siguin de l’àmbit que siguin, no els hi preocupa gaire aquesta qüestió trascendent. Deuen pensar que com ja no hi seran…
25 juny 2010 a 15:13
Miro-miro
És possible que s’amagui on anirà la totalitat dels 20 milions, però ja s’ha publicat algunes de les despeses que es pagaran amb aquests diners: i repeteixo que la compra del pàrking de Fira Sabadell em sembla un escàndol majúscul!