Algunas personas se han dirigido a nosotros para decirnos que teníamos mal los datos.

El otro día dijimos que, una vez puesto en marcha un canal de TDT público en la demarcación de Sabadell, debía considerarse que el permiso provisional para la emisión del programa “Sabadell Actual” había concluido.
Quedó la duda de si estábamos en un error, que la puesta en marcha del Canal Terrassa Vallès no servía para esta situación.

La respuesta no la vamos a dar nosotros. La dará el Consell de l’Audiovisual de Catalunya a quien la semana pasada dirigimos esta cuestión. Pero es que tengo en mis manos unos documentos que ya suponen, por sí solos, una respuesta.

Estoy leyendo el acuerdo 76/2009 del pasado 22 de Abril del Ple del CAC. En él se refieren a una situación casi idéntica a la de Sabadell, pero en este caso sucede en el municipio vecino de Viladecavalls. Una vez más tenemos al Canal Català por medio en un asunto de ayuntamiento que quiere su programa de supuesta información municipal. Y una vez más, no se había informado a este organismo tal y como es preceptivo. En ese caso había un contrato para un número determinado de programas titulados “Fil Directe amb l’Alcalde” (vaya, como el programa de Ràdio Sabadell de las mañanas de los viernes, ¿no?) y un programa semanal titulado “Ajuntaments” en el que este canal se compromete a cubrir la actualidad de Viladecavalls.

El CAC resuelve decirle a este ayuntamiento exactamente lo mismo que le dijo al de Sabadell pocos meses antes con motivo del programa “Sabadell Actual” que este emite también a través del operador privado Canal Català. Lo que ocurre es que lo hace con una precisión que coincide, plenamente, con lo que expusimos el otro día en este blog y que, por tanto, es de plena aplicación también para el caso de Sabadell. Dice el CAC en el punto 5 de su acuerdo “assenyalar, finalment, que amb independència de què el Consell pugui apreciar aquesta excepcionalitat, l’existència de tres consorcis en la mateixa demarcació de “Sabadell”, i en tot cas l’operativitat, com a mínim, d’un d’aquests consorcis, determinaria, cas d’adoptar-se, la provisionalitat de la mesura”.

Por lo tanto el Consell de l’Audiovisual de Catalunya deja muy claro su criterio. Con que exista uno de los tres consorcios de la demarcación que haya iniciado sus emisiones el permiso provisional ha finalizado. Es exactamente el caso que ha sucedido ahora con el inicio de las emisiones del Canal Terrassa Vallès. Es el primero de los consorcios públicos que ha comenzado a operar y, por tanto, el permiso provisional que concedió este organismo a l’Ajuntament de Sabadell ha expirado, tal y como dijimos ya el otro día.

El caso es que el govern de nuestra ciudad es perfectamente consciente de lo que aquí estamos diciendo. Lo sabe muy bien. Y el máximo responsable del canal, Nicola Pedrazzoli, más aún.

La política de la alcaldesa en la sombra, Montse Costa, ha sido la de confundir con este asunto. El tema de la gestión técnica de la TDT tiene una cierta complicación y vamos a aprovechar que nos estamos refiriendo al tema para intentar explicarla. A ver si somos capaces.

Imaginemos que hasta hoy cada uno de los canales de televisión que veíamos en casa, la analógica, fuese un edificio. Un bloque muy grande. Y ese canal lo ocupara entero de arriba a abajo.

Cuando llega la televisión digital viene un señor y nos dice “mire, tenemos una nueva tecnología que nos permite aprovechar mejor el espacio, que un bloque para usted solo es mucho. Así que ahora lo va a convertir en un edificio de cuatro pisos con un local abajo. Así que, en el mismo espacio que ocupaba un solo inquilino ahora vamos a tener cuatro. Y el local lo dividimos en cuatro partes, un 25% para cada uno de los vecinos que tienen piso”.

Antes un canal tenía un edificio muy grande pero se podía ver en una zona más pequeña. Ahora ocupa un piso estupendo, tiene una calidad enorme y puede verse en toda la comarca.

Como ahora tenemos tantos pisos, la Administración se dedicó a decidir cuantos bloques ponía en cada comarca y a quién le otorgaba los pisitos.
En el caso de la demarcación de Sabadell, teniendo en cuenta el criterio de población, se decidió que nos correspondía tener dos bloques enteros. Un total, pues, de ocho pisos y dos locales. La administración decidió que en el primer bloque vivirían todos los ayuntamientos de la comarca y los separó por pisos. Consideró oportuno separarlos en tres apartamentos. En uno iban a convivir Sabadell, Barberà del Vallès, Badia, Castellar del Vallès, Palau.solità i Plegamans, Sentmenat y Polinyà. En otro agrupó a Terrassa, Matadepera y Viladecavalls. Y finalmente agrupó a todos los restantes: Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola,Ripollet, Montcada, Santa Perpètua, Sant Quirze y Castellbisbal. Como hemos dicho que había cuatro pisos por bloque aquí nos quedaba vender el ático, y se lo adjudicó a Tele Taxi TV, un operador privado. En el bloque vecino puso en cada piso a Canal Català, Mola TV, Localia y Televisió de Sant Cugat.

Lo que tienen de malo todas las comunidades de vecinos es que se tienen que entender mínimamente entre ellos para el mantenimiento del edificio. Hace falta pagar la luz de la escalera, la empresa de limpieza, los ascensores… un montón de cosas. Y aunque no quieras tienes que llevarte bien porque existen intereses comunes entre los pisos. En particular el local de debajo, que hemos quedado que cada uno de ellos es propietario de un 25% de él y tiene que decidir si lo quiere dedicar a la plaza de aparcamiento de su coche, por ejemplo, o lo que prefiere es unir su cuarta parte a los otros cuartos y entre todos explotarlo o lo que fuera.

En el último pleno, Lluís Monge explicó tan mal como podía la cuestión de la TDT de Sabadell. Mezcló lo que es la gestión del edificio (lo que acabamos de contar que es pagar los gastos comunes de la escalera) con lo que supone el Consorcio de los Ayuntamientos (es decir, los municipios que se han visto obligados a vivir juntos en un piso y que van a tener que comprar los muebles entre todos). Y es muy importante saber separar esas dos cosas.

El mes pasado la alcaldesa en la sombra, Montse Costa, se presentó en una Comisión para contar que el Ayuntamiento iba a tener que pagar una cantidad a partir de ese momento. Se trataba de una cuota anual de cerca de 10.000€. En su exposición mezcló, intencionadamente, “contenido y continente”. Es decir, habló de Consorcios y mezclaba los distintos pisos que habitan con los vecinos que están dentro del piso. Un lío que no se entendía. Al menos así de mal explicado figura en el Acta de la Comisión.

Costa no explicó con claridad que lo que se veía abocado a hacer el Ayuntamiento de Sabadell es a contribuir en el pago de la Comunidad de vecinos sin hacer la mudanza. ¿Por qué? Pues el motivo es que Terrassa sí quería trasladarse de una vez a vivir a su piso nuevo y, si los demás no comenzaban su contribución, el Consorcio que lideran nuestros vecinos hubiese tenido que pagar él solito toda la factura de la comunidad. Ahí es donde recibieron un “toque” de advertencia por parte de la Direcció General de Ràdio i Televisió para que, de una vez, se pusieran en marcha. Fueron convocados a una reunión con Carles Mundó y Gemma Domènech (esta última recientemente destituida de su cargo, por cierto) y se les exigió implicación.

De ese modo Sabadell va a tener que pagar una factura por un servicio que no quiere utilizar. Costa, que es una mujer positiva, dijo algo así como que iban a utilizarla para la emisión de “una página web interactiva para facilitar información de la ciudad”. Cuando la señora Costa sepa lo que es eso de una web interactiva a través de la televisión, que lo explique. Porque hasta hoy los presuntos servicios de interactividad de la TDT no están claros en absoluto. Pero igual ella sí ha descubierto una aplicación que el resto del mundo ignora. ¡Si es que no sabemos lo que tenemos, coño!

De momento, lo que sí sabemos es que en el último Pleno Lluís Monge dijo que la situación de crisis actual no permitía plantearse tener un canal de televisión público dado que valoraba en, por lo menos, 800.000€ la puesta en funcionamiento del mismo.

Hemos buscado otro ejemplo para comparar. Y nos hemos fijado en uno de los municipios que ofrece una información más detallada de sus gastos en comunicación. Me refiero a Mataró. Esa capital de comarca ha destinado en 2009 a su sociedad pública denominada “Mataró Audiovisual” la cantidad de 1.417,411,19€. Con ese dinero ha gestionado el coste de su radio y televisión.
En ese mismo ejercicio Sabadell ha invertido, tan sólo en su emisora de radio, 1.015.166,78€. A eso hay que unir los cientos de miles de euros que se ha dejado en la compra masiva de ejemplares del Diari de Sabadell (mil periódicos al día), la publicidad institucional que contrata también al DS y a l’ASabadell+, los generosos contratos con el Canal Català para la producción del programa Sabadell Actual, la publicidad institucional que contrata al canal, los cientos de miles de euros que cuesta el indispensable Sabadell a prop, su redacción, diseño, maquetación y distribución y… estamos multiplicando por tres o cuatro la cifra que Mataró invierte en todos sus medios. Y ahora, señor Monge, vuelva a justificar eso de la crisis que ya estamos a punto para soltar la carcajada.

Puestos a mentir, hay que currarse un poquito más las mentiras. Que lo que jode no es que te mientan. Es que te tomen por imbécil.